10/6/10

MADUREZ

La verdadera madurez no llega con los años sino con la comprensión.

Comprender como funciona realmente la existencia te ayudará a llevar una vida mucho más relajada y libre de tensiones innecesarias y sufrimientos auto inflingidos.

Madurez es aceptar el curso de las cosas tal como van llegando, no luchar ni batallar contra lo que ya es, vaciarse de deseos vanos y metas inalcanzables, colmar cada segundo de tu día con la alegría y el gozo de ser simplemente.

Madurez es comprender que cada segundo es único e irrepetible, que lo que tenga que ser será con o a pesar de tus esfuerzos, que resistirse es sufrir pero aceptar es encontrar la formula de la felicidad sin causa.

Es despertar del sueño profundo que has creado para ti y para todo lo que te rodea y comprender que lo que llamas malo, feo o desagradable es lo que se sale del guión y no colabora con tu sueño y lo que llamas bueno, bendición y triunfo es lo que se ajusta a lo que estás soñando.

El problema es que nada ni nadie ha sido creado para existir en el sueño de otro y tarde o temprano se mudará para habitar por un tiempo en otro sueño diferente, su propio sueño.

Madurez es entender que esta vida es una estación y que solo lo que vives te quedará, restarle importancia a todas las exigencias del mundo que te esclavizan innecesariamente, gozarlo todo, dejarte llevar como una nube en el firmamento a merced de la brisa, sin tener ninguna opinión, buena o mala, al respecto.

Es entender que si vives proyectado hacía afuera estarás siempre comparando y anhelando ser un poco de cada ser que observas, tendrás como modelo a millones de personas y cada una de ellas te creará un deseo distinto, y es muy difícil vivir queriendo ser todo menos lo que eres.

Aceptarse y aceptarlo todo, eso es madurez, asentarte en el amor por ti mismo en total entrega a lo que es, desligarte de la opinión ajena y de la de tu propia mente, cuando maduras comienzas a existir desde tu ser independiente por completo de lo externo, en un estado imperturbable en el cual ya nada puede dañar, nada puede ofender y no hay nada que temer.

Porque al fin entiendes que el mundo que ves es tu creación, que si lo aceptas todo es adecuado, todo se pone en su lugar y es perfecto gracias a tu nueva visión.

Madurez es entender lo que antes no eras capaz, como los niños que antes de crecer hacen preguntas que nos sorprenden por su extraña lógica y sin embargo tienen sentido porque aún hay tanto que no saben, pero a medida que crecen y comprenden pueden incluso reírse de sus anteriores inquietudes pues ya poseen la comprensión para darse cuenta de lo inocentes que fueron sus dudas.

Cuando maduras, te echas hacía atrás y observas el mundo desde tu nueva comprensión, entonces puedes reírte de tus pasados conflictos y preguntarte como fuiste capaz de sobrevivir en medio de tanta lucha y ceguera.

Madurez es alegría de vivir, entrega total al flujo de la existencia, conexión permanente con tu conciencia, es vivir despierto viendo la realidad como es y no distorsionada por las proyecciones de tus deseos y paradigmas, estar consciente la mayor parte del tiempo, atento, alerta, vivo, pleno, eso es madurez…

3/6/10

ESCUCHAR

¿Sabes escuchar realmente? Cuando observo una conversación me doy cuenta de que la comunicación es de una vía, del pensamiento propio a la palabra para expresarlo, no hay un intercambio real de ideas sino más bien una competencia por capturar la atención de los demás.

Escuchar realmente es una ofrenda de amor y un regalo para ti, es abrir los oídos y el corazón, absorber la esencia de quien habla, ir más allá de las palabras hacía lo que realmente dicen, cuando alguien se acerca a ti para hablarte hay en él una necesidad implícita que va más allá de la comunicación.

Encontrar ese mensaje oculto es una de las cualidades de un buen escucha, cuando alguien te abre su corazón no busca tu juicio, solo espera encontrar en ti un receptor atento de sus dudas y temores.

Juzgar a quien confía en ti es cerrarle la puerta, la escucha debe ser receptiva y amorosa, aprender a escuchar es abrir un libro de texto sobre el comportamiento humano, aún en las conversaciones más frívolas puedes percibir las emociones camufladas en la expresión verbal y corporal de los demás, el único requisito es escuchar.

Lo que una persona dice, las palabras que utiliza, el tono de su voz, su actitud relajada o tensa, los temas que toca, todos estos aspectos reflejan claramente su mentalidad, la expresión es transparente cuando existen ojos y oídos atentos a ella.

Escuchar es ir más allá de lo obvio, descifrar el código secreto de lo que en verdad quiere ser expresado, traducir las palabras al idioma de las emociones para encontrar finalmente lo que se esconde en ellas.

No hay nada más transparente que la expresión del cuerpo y los gestos del rostro, la actitud apoya o contradice las palabras y sólo si estás atento podrás notarlo.

Detrás de los reproches, la cantaleta y los dramas en una conversación hay una necesidad, no te sientas atacado, trata de descubrir lo que realmente se te está diciendo, es complicado expresar acertadamente lo que se quiere decir, se interpone el temor a herir o ser herido, el orgullo, el miedo al rechazo o a no ser comprendido, entonces lo que estaba tan claro en el pensamiento sale completamente distorsionado y la comunicación no cumple su cometido.

Esto se debe a que desde niños nos enseñaron a ser “prudentes”, a callar lo que sentimos y pensamos, nos criticaron por expresarnos, entonces cuando necesitamos decir algo se nos dificulta encontrar las palabras y nos frustramos, algo debe ser expresado y la mente, al no conseguir el apoyo de las palabras, se vale del drama, el llanto, la ira, la tristeza o lo que sea para exteriorizar, así sea erróneamente, la necesidad subyacente en la comunicación fallida.

Mientras más cercana es la relación más difícil la comunicación, las emociones entran a jugar un papel primordial en ella, la frase “tenemos que hablar” es un botón que avisa que viene un ataque y activa todos los mecanismos de defensa, te preparas para escuchar sólo lo que pueda afectarte y no lo que el otro quiere comunicar, buscas cualquier pretexto para iniciar el conflicto y así cerrar cualquier posibilidad de dialogo.

No temas escuchar con el corazón pues lo que el otro necesita de ti es solo tu amor, sus palabras no buscan tu culpa sino su alivio, sentirse comprendido y aceptado en sus temores y necesidades, escuchar y ser escuchado es el mejor regalo que puedes dar y recibir, el verdadero amor escucha con paciencia y habla sin temor.
Diana Rodriguez Angulo

2/6/10

DOLOR

El dolor es la reacción del ser humano ante aquellas circunstancias que considera inaceptables, injustas o trágicas, es la respuesta condicionada a todo aquello que nos negamos a aceptar, es también un reflejo de alerta y defensa ante las agresiones externas.

El dolor físico nos avisa de algún agente agresor y nos protege de un daño mayor, es uno de los más eficaces mecanismos de defensa del cuerpo.

El dolor emocional es mucho más complejo, hay ocasiones en las cuales sentirlo está plenamente justificado: cuando pierdes a alguien importante para ti, por que se aleja o muere; cuando algún estado u objeto temporal, en el cual basabas tu seguridad, desaparece; cualquier evento que haga tambalear el mundo bajo tus pies y te deje sin cimientos por un tiempo, es causa de dolor.

Este tipo de dolor, que surge como respuesta a un hecho concreto, es natural, debes aceptarlo como un estado temporal de animo que se denomina duelo, es sano sentirlo y asumirlo como lo que es, una reacción lógica ante una pérdida, ahora bien, si te identificas con él y terminas por integrarlo a tu personalidad, lo convertirás en un lastre para tu felicidad, en una excusa para que te compadezcan, en un pretexto para cobrarle al mundo por lo sucedido.

Hay otro tipo de dolor emocional, que surge aparentemente de la nada, de repente todo se torna gris, lo que hasta hace poco era motivo de dicha se convierte en el peor de los males, el mundo se vuelve hostil, te sientes solo y tienes miedo, ¿Qué pasó? ¿Qué provocó este cambio tan repentino?

Tu mismo y tu percepción influenciada por la mente que divaga sin tu control, a falta de problemas la mente se los busca, comienza a esculcar en el pasado y a desenterrar viejas heridas, se lamenta de todo aquello que no ha conseguido, añora los felices momentos vividos y pasados, se regodea en la culpa por los errores cometidos, comienza a planear su castigo y a vaticinar todo tipo de males para compensarlos.

Otro juego que le encanta a la mente es comparar tu glorioso futuro con tu sencillo presente, así te mantiene atado a tus deseos y ausente del ahora, te conmina a aplazar la felicidad para un mejor momento, ubicado siempre fuera de tu alcance, para la mente la felicidad siempre está más allá del aquí y el ahora, en otro lugar, en otro empleo, en otra relación, en otro tiempo, siempre posible pero distante.

El dolor surge del miedo y el miedo es la causa del conflicto, cuando te percibes como un mundo aparte te sientes solo y aislado, consideras que la vida es una lucha de todos contra todos, un campo de batalla donde la única posibilidad es la defensa y el ataque, en ese conflicto permanente está la raíz de todo sufrimiento.

El dolor es una consecuencia de la idea que tienes de ti mismo, nadie puede atacar lo que tú eres realmente, ni siquiera tú, solo los débiles atacan, la debilidad que percibes en ti es tu propia oscuridad y la luz que la disipa es la fortaleza interna que está disponible para ti siempre.

El dolor es una elección, mucho más cuando no hay una razón aparente que lo justifique, pero incluso cuando todo se derrumba puedes elegir la manera de sentirlo, con desesperación y rebeldía o en paz y aceptación, nada cambiará en la circunstancia que lo provocó pero si dentro de ti, esa será la diferencia, lo que es, es y ya pasó, lo único que puede ser cambiado es la forma como lo asumes.

Puedes buscar dentro de ti motivos para ser feliz o para sufrir y los encontrarás, siempre encuentras lo que buscas y en una mente tan compleja siempre habrá material para construir el mundo que deseas y la perspectiva que elijas tener.

26/5/10

ATAQUE

El ataque es el detonador de tus emociones y reacciones, así no lo notes puedes estar viviendo en un estado de defensa permanente, creer que los actos, palabras y actitudes de los demás son planeados para hacerte daño, criticarte, menospreciarte o fastidiarte.

Una forma de saber si es así es analizándote a ti mismo, ¿cuantas veces has recibido una reacción de defensa de alguien y te quedas asombrado?, no tenías la menor intención de atacar o criticar, sin embargo esa persona reaccionó como si le hubieras hecho un ataque premeditado.

Eres tu quien te atacas, juzgas y condenas, luego de hacerlo estás atento a las palabras y actitudes de los demás para encontrar en ellas señales que confirmen tu opinión y refuercen tu juicio y condena sobre ti mismo, y te aseguro una cosa: las encontrarás, porque el que busca encuentra.

Te sientes atacado porque tu mismo te atacas, te juzgas y te criticas muy duramente, porque emites juicios todo el tiempo acerca de todo y de todos, no puedes parar de calificar: bueno, malo; bello, feo; adecuado, inadecuado; fino, corriente; decente, vulgar; ocupas un gran porcentaje de tu mente y de tu tiempo juzgando, etiquetando y calificando, comenzando por ti mismo, te das duro, te culpas, te enojas, encuentras en los demás lo que piensas acerca de ti, te atacas por medio de ellos sin que siquiera lo sepan y luego los culpas, reaccionas y haces un drama, te defiendes y creas un problema, asumes tu papel de victima, victimario o defensor y te metes en el conflicto sin que sea necesario hacerlo.

El primer paso para salirte del conflicto es dejar de juzgarte y dejar de juzgar, los hechos son, eres tu quien los calificas, es tu percepción la que le da un significado a cada momento, se firme en tu pensar, en tu hablar y en tu actuar, sé consecuente con lo que decidas acerca de ti y de tu vida, no te defiendas, simplemente haz lo que creas, di lo que piensas, piensa lo que deseas y siéntete orgulloso por ser capaz de tomar tus propias riendas y vivir la vida a tu antojo, independizarte de la opinión ajena, de la imagen, del prestigio y de las exigencias del mundo, crea tus propias reglas y atente a ellas.

Vive tus decisiones con firmeza, así te digan que van contra la lógica, así te critiquen no lo hagas tu, camina confiado porque lo que tu eliges para ti es lo que tu crees que es lo mejor, lo que te hace sentir pleno y ser feliz; por encima de toda consideración sé leal y nunca te traiciones a ti mismo.

25/5/10

LIBERTAD

Dentro de ti ya eres libre, totalmente libre, tus cadenas vienen de afuera, de tu afán por complacer no sólo tus propias expectativas sino también las exigencias del mundo.

Te atas a ti mismo intentando complacer a los demás porque el trasfondo de todos tus deseos es ajustarte a unos parámetros que determinan las condiciones para ser un humano aceptado por la sociedad.

Estas cadenas no atan tus muñecas o tobillos, son tus manos llenas de afán las que se aferran a ellas, vives prisionero por tu propia elección y no eres capaz de abrir las manos, relajar los dedos y dejar caer las cadenas en tu existencia.

Y te aferras al placer lo mismo que al dolor, al éxito como al fracaso, a los sueños y a las pesadillas, piensas que debes estar agarrado de algo o de alguien para que tu vida tenga sentido, tienes miedo de soltarte y dejarte llevar por la existencia porque vives convencido de que sin esas ataduras no hay posibilidad de alcanzar lo que buscas.

La mayor cadena, el más grande obstáculo para tu libertad es la obsesión por obtener o alcanzar algo, siempre en un tiempo y un espacio inexistente porque todo lo que pueda ser gozado o sufrido: el disfrute, la tristeza, el dolor, el placer, todo lo que se experimenta es en el momento, todo lo demás son calabozos en los cuales te encierra tu mente para robarte la libertad.

Vivimos en un mundo de metas, planes, aspiraciones, ambiciones y proyectos, hemos convertido la existencia es un espejismo inexistente, proyectado siempre hacia delante, la vida se complica cada día más porque la convertimos en un medio para alcanzar algo en un momento que nunca es el ahora, olvidando que no hay otro momento que este que vivimos.

La expectativa te impide ser libre para disfrutar lo único seguro, el ahora, porque las metas son horizontes que siempre están a la vista pero jamás se alcanzan a tocar, cada segundo es un logro si lo vives y un fracaso si te lo pierdes por pensar que más adelante habrá algo más.

La vida es un fin en sí misma y sólo un medio para llegar a la muerte, que tu meta sea vivir en el único instante que puedes hacerlo, sin expectativas ni deseos que necesiten de tiempo para cumplirse, sin condiciones ni exigencias que te roben el privilegio de ser libre, abre tus manos, suelta las cadenas, suéltalas porque no son ellas las que te atan sino que son tus manos las que no las quieren soltar.

Suéltate, libérate, deja que tu existencia fluya libre en la corriente de la vida sin ponerle condiciones al camino y caminarás libre por siempre del miedo a no ser lo que tú y el mundo esperan de ti.

Que tu única meta sea vivir cada momento en una total aceptación de lo que es y de lo que eres, la libertad no depende de nada externo, depende de tu capacidad para escapar de la prisión que has construido para ti con gruesos muros que no te dejan escuchar lo que susurra tu corazón: que la puerta ya está abierta, que ahora mismo puedes salir y ser libre de esclavitudes autoimpuestas.

21/5/10

DESILUSIÓN

Para que haya desilusión es preciso que antes haya habido una ilusión y la ilusión es siempre una distorsión de la realidad, un mecanismo de la mente para mantenerte prisionero de las mentiras que inventaste con su complicidad.

El andamiaje de la ilusión es la percepción, la calidad de lo que percibas le dará el color, puedes tener sueños color rosa o negras pesadillas, unos pueden parecer felices y las otras pueden espantarte y mantenerte en el mundo del terror, pero son ilusiones, no son reales, pueden ser cambiadas… te puedes desilusionar.

La palabra desilusión tiene una connotación negativa en un mundo de ilusiones, pero en el mundo espiritual es el mayor bien al que puedas aspirar, desilusionarte significa despertar, acceder a la verdad, deshacer el sueño que has asumido como tu realidad y comenzar a vivir en la verdad.

Desilusiónate del mundo que has soñado, de la esclavitud, del sufrimiento, del dolor, del ataque, de las necesidades que creas cada día, desilusiónate también de tus ansias de poder y superioridad, a menos que quieras vivir la vida en un castillo de naipes que puede derrumbarse al menor movimiento.

Llegas al mundo puro, completo, poderoso e ilimitado, allí comienza el proceso inevitable de la ilusión, te vas apagando como un sol enorme que pretende ser contenido en una pequeña urna de importancia, te reduces a un cuerpo que asumes como tu única identidad, te duermes y comienzas a tener un sueño, en el que eres una entre millones de urnas cerradas a los demás, cada una guarda dentro de si un enjambre de otras ilusiones, te conviertes en una caja de Pandora y evitas mirar dentro de ti temiendo lo que puedes encontrar.

Pero esa es la forma de escapar, solo mirando de frente las ilusiones puedes desilusionarte de ellas, descubrir que no son verdad, descorrer el velo que han formado en tu conciencia para ocultar tu maravillosa verdad, ¡eres mucho más! ; Más allá de las ilusiones, en lo profundo de tu ser hay un espacio de serenidad, fuerza y poder, en el fondo de la urna, cubierto por las ilusiones, está el verdadero tesoro, si te atreves a sacarlas una por una o todas a la vez lo encontrarás y solo entonces te darás cuenta de lo vana que fue tu búsqueda anterior.

¿Puede haber algo más bello que esta desilusión? Despertar de un sueño doloroso y limitante para contemplar de frente tu verdad: no eres un cuerpo, este es solo un vehiculo en el cual experimentas una existencia temporal, un instrumento que obedece ciegamente las ordenes de su conductor, él será lo que tu quieras y servirá al propósito que tu le asignes, te esclavizará o te liberará según elijas; el mundo que habitas es también una ilusión, ves en él lo que quieres ver, todo depende de ti, no eres victima del mundo y las circunstancias, eres victima de tus ilusiones.

Desilusiónate, no eres más ni menos, no eres mejor ni peor, lo Eres todo, lo tienes todo, despierta del sueño y afiánzate en tu verdad, cambia las ilusiones de miedo, dolor, lucha, esfuerzo y debilidad por el poder, el amor, la fortaleza, la dicha y la paz que hay dentro de ti.

¿Quieres despertar ahora y acceder al Cielo en este mundo o prefieres esperar a que la ilusión termine para disfrutarlo?

Diana Rodriguez Angulo

19/5/10

AMBICIÓN

Sueña a cada instante con una vida mejor para ti, los sueños y los deseos son alentadores, te motivan e impulsan a la acción, te mantienen enfocado, le dan dirección a tu actuar, fuerza a tus palabras y alegría a tus pensamientos.

Te enseñaron que querer es malo y en el sentido estricto del termino lo es, no quieras, crea, afirma y declara, haz de tus deseos una proclama de quien quieres ser, de lo que quieres lograr, pero hazlo con poder, con verdadero entusiasmo, con constancia y enfoque, no cambies cada día de opinión, no te desvíes, mantente firme y alineado con tus propósitos.

No te ahogues en la expectativa del resultado, un resultado específico es una cárcel para tus sueños, hay infinitas maneras para manifestar lo que deseas, si te apegas a un camino único cierras muchas puertas, detienes acciones efectivas y limitas las posibilidades.

Si vives apegado al resultado te perderás la oportunidad, en el ahora, de expresar tu más alta verdad, de dar lo mejor de ti y de recordar quien eres realmente, desperdiciarás lo que ahora tienes en el limbo de la expectativa, camina despierto y decidido detrás de tus sueños pero disfruta el andar.

Ama el dinero, es la mejor herramienta en tu camino material, ama el placer, en él reside el goce y el disfrute, ama el logro, la fama y el éxito, ama lo que deseas, siéntelo como ya manifiesto, agradécelo sin verlo y disfruta la sensación de que ya es, así no se revele todavía, cree que ya es y así será.

Pero no creas que es eterno, todo pasa, nada perdura, y tal vez lo que hoy te hace feliz mañana te hará sufrir o viceversa, no te apegues a nada, eso es ambición, míralo llegar, disfrútalo y déjalo ir, por más que luches por retenerlo todo es efímero, nada permanece, lo único constante es el cambio.

¿Cuándo vas a dejar de ambicionar, retener y acumular? ¿Cuándo vas a ser libre para vivir y disfrutar lo verdadero? ¿Cuándo vas a aligerar tu equipaje y a viajar por la vida, liviano, sencillo, libre y en paz? ¿Cuándo vas a disfrutar todo lo que buscas si siempre estas buscando? ¿Cuándo vas a soltar el pasado y a aceptar que ya no existe?

Cuando al fin entiendas que el único momento en el cual los sueños se hacen realidad es el ahora, cuando afrontes cada momento con entereza, lo vivas intensamente y lo dejes ir, cuando dejes de identificarte con tus roles, tus posesiones y tus sueños y te identifiques con lo que eres, cuando comprendas la sencillez de la existencia que se limita a un solo lugar y a un solo momento: el aquí y el ahora.

Diana Rodriguez Angulo

13/5/10

INTENCIÓN

La intención es la verdadera herramienta de cambio en la vida de cualquier ser humano, la sola expresión de lo que deseas es capaz de poner en movimiento al Universo entero, verbalizar lo que se desea en voz alta es comprometerte a hacer lo que está en tus manos para contribuir al logro de lo que has expresado y, lo mas importante, dejar en manos de la mente universal la parte que a ella le corresponde.

Ahí radica la importancia de expresar lo que esperas conseguir, generar un compromiso, una sociedad con la Fuente para que apoye tu intención con su poder y visión de la totalidad que es capaz de organizar los eventos para que todos los involucrados en la consecución de tu intención, se vean beneficiados también con ella.

Esta intención se refiere al objetivo final y no al camino para lograrlo, siempre que la expreses debe ser un resumen de lo que concibes como el más alto logro para tu deseo; pero no des instrucciones, no impongas maneras, no interfieras con tus métodos, haz lo que cada día te pida que hagas por medio de los eventos sincrónicos que se presentan como mensajes del Espíritu, vive cada día sin planes establecidos y déjate guiar, tal vez la única pregunta valida en estos momentos sería ¿qué quieres que yo haga? O mejor ¿Qué quieres que yo sepa? Escucha en el silencio y déjate llevar por lo que parezca ser una respuesta, la verás clara en lo que suceda ese día y caminarás sin mapa pero sabiendo que pisas territorio seguro guiado por un poder superior.

Nada puede ser más sencillo que expresar simplemente lo que deseas cada día, de forma clara y espontánea, cada cosa que requieras exprésala, puede ser algo muy simple o muy complejo, da igual, para la fuente no hay complejidad, si necesitas sentir paz en cualquier circunstancia pídela, si deseas una vida abundante expresa riqueza, si necesitas estar sano habla de salud, si estás solo siéntete acompañado, cada deseo que vaya surgiendo de tu interior exprésalo con confianza, con poder, no le pongas limites en tu mente, no comiences a cuestionar el cómo, simplemente verbaliza el qué y deja al universo obrar en ello, tampoco te quedes con los brazos cruzados, verás que la vida te va pidiendo tu colaboración en esta sociedad mediante las exigencias de cada día, cumple con tu parte y espera confiado a que todas las cosas se acomoden a su debido tiempo para ofrecerte lo que deseas.

La impaciencia es el comienzo de la negación, si ves que el tiempo pasa y nada sucede no comiences a decir o a pensar que no hay respuesta, el tiempo en lo invisible es muy distinto al tuyo, hay un lugar y un momento apropiado para la manifestación, tu percepción te dirá que nada pasa pero en realidad ya está en marcha mucho antes de que lo pidieras, observa los mensajes de aliento que se te dan a cada momento y cuando menos lo esperes veras surgir la respuesta con toda su perfección en tu vida, mágica, magnifica y milagrosa.

Hay dos aspectos importantes de la intención, el primero es que es personal, sólo crea para ti y sólo puedes elegir para ti mismo, ayudarás a los demás mediante el logro de tu intención pues como ya lo dije, ella contiene el mayor bien para todos los involucrados cuando se pone en las manos del universo, el segundo es el merecimiento, debes creer que lo mereces, debes saber que el Todo desea que lo obtengas y trabaja contigo en ello, esto es muy importante y por eso la primera intención en tu vida debería ser que se te permita conocer tu inmenso valor como parte de ese Todo.

Diana Rodriguez Angulo

12/5/10

CELEBRACIÓN

Celebrar la vida es el antídoto perfecto para la enfermedad, la tristeza y la desesperación, celebrar a cada instante lo que eres, lo que tienes y lo que haces, celebrar el hecho de estar vivo y en condiciones de vivir plenamente.

Estas condiciones son tu naturaleza real, todo lo demás lo has creado con tu mente: el miedo, la necesidad, la enfermedad, el ataque, el dolor y la insatisfacción, lo has hecho como una manera de defender lo que crees ser y lo único que has logrado es protegerte de la felicidad.

Celebrar es reconocer lo que eres, darte cuenta de que no hay nada que buscar afuera de ti, que tu felicidad es una condición interna y no un acto reflejo del exterior que te afecta sin que te des cuenta siquiera, nada de lo que sucede en tu vida está fuera de tu control, si celebras, todo es digno de ser celebrado, si te quejas, todo se convierte en el reflejo de tu queja.

Lo único que se requiere es una simple elección de tu parte: elige celebrar la vida, vivir cada instante en el ahora, plena, alegre y sinceramente, abre los ojos por la mañana y sonríe, celebra la llegada de un nuevo día y elige vivirlo lleno de alegría, elige y se fiel a tu elección, no permitas que nada ni nadie sabotee tu hoy, niégate a permitir que alguien más elija por ti.

Celebra este simple hecho: llevas contigo todo lo que necesitas para ser feliz ahora, celebra lo que eres porque esa es tu única verdad, el resto son juguetes, pequeños ídolos que adoras porque prometen darte lo que ya posees en un futuro que jamás llega, que cambian de apariencia a cada instante convirtiéndose en espejismos que nunca puedes alcanzar, por eso no puedes celebrar, porque guardas tu alegría para cuando tus metas se logren, pero esas metas van cambiando y nunca llegarás a ellas, esa es la trampa de la insatisfacción: prometer siempre para el futuro y jamás cumplir.

Celebra pues lo que siempre has sido, eso que no necesita que nada sea añadido para ser completo, celebra lo que tienes ahora, lo que haces ahora, lo que eres ahora, es lo único real, no te resistas a ello, celébralo porque ya es y con esa alegría en tu corazón crea lo que deseas en tu mente, lo que ahora vives es parte de tu pasado porque en él lo creaste, lo que piensas ahora, los sueños que albergas, las ilusiones que te llenan son el cimiento de tu ahora de mañana, celebra el momento presente sin resistirte a él, mañana habrá muchas más cosas para celebrar, porque las has creado con tu alegría de hoy.

Diana Rodriguez Angulo

30/4/10

MAESTRÍA

El único maestro es la vida y lo vivido; la única maestría es la que se logra sobre uno mismo. El interior de cada ser es tan vasto, complejo y único, que es casi imposible recibir o transmitir lo que a través de la experiencia se ha logrado asimilar.

Cada comprensión alcanzada al interior de uno mismo ha sido el resultado de un proceso largo y arduo, de una sucesión de experiencias únicas que despiertan destellos de consciencia y sabiduría, chispazos de conocimiento que surgen ante los retos de la vida.

Maestría es comenzar a comprender que la vida no es hacer sino ser, que el maestro obra en ti en forma de experiencias, cada paso es una cátedra diferente, cada desafío despierta nuevas inquietudes y a mayor deseo de aprender más variadas serán las experiencias que tu maestra, la vida, te brinde para apoyarte en tu propósito de crecer en consciencia.

Alcanzar la maestría es darte cuenta de que mientras más retos tenga la vida mejor maestro es y mayor progreso alcanza el alumno, una existencia repleta de emociones contrastantes, de experiencias desconcertantes, de sentimientos contradictorios, de altos y bajos, de cumbres y valles, de paz y desasosiego, de días soleados y noches oscuras, de brisas primaverales y fuertes tormentas, una vida así es el mejor maestro.

Una vida inexplicable donde nada está seguro, caótica y sorpresiva, dinámica, cambiante y caprichosa, si tienes la fortuna de tener una vida tal que te impida acomodarte en la rutina, que estimule tus sentidos, mente e inteligencia para afrontar los siempre cambiantes desafíos, es porque has sido elegido para ser un alumno destacado y crecer cada día.

¡La experiencia de cada uno es tan personal y única¡ está matizada por la singularidad de cada ser y se acomoda perfectamente para brindarle la oportunidad de trabajar consistentemente en esos aspectos en los cuales necesita un énfasis especial para avanzar hacia un mayor estado de consciencia y presencia.

Considérate afortunado si las experiencias de tu vida te suscitan intensas sensaciones y profundas emociones, si has amado con locura, si has sentido una tristeza tal que parece que te rompes en pedazos o una alegría tan intensa que tu corazón parece estallar de júbilo, si has atravesado una oscuridad tan tenebrosa que te ha hecho sentir indefenso ante la inmensidad de tu desamparo y si has conocido la luz intensa de un estado de gracia inefable, si has sentido que tu cuerpo vibra con la intensidad de las sensaciones que le brindan los sentidos y si eres capaz de ser, sin la compulsión por el hacer, para quedarte quieto y en silencio disfrutando la divina experiencia de existir sin que nada más llene tu tiempo.
Diana Rodriguez Angulo